Instrumentos Estatales

18. nov., 2020

Autor: Héctor R. Morano

En nuestro devenir cotidiano tratamos de desenvolvernos  dentro de parámetros ideales. Cuando nos vemos en situaciones complejas apelamos a salidas alternativas que nos permitan sobrellevarlas. Estas situaciones nos inducen a aplicar medidas diferentes a las habituales, que nos apartan de la situación ideal, pero, a la postre, nos dan la solución temporal que estábamos buscando.

En el mundo de la economía y las finanzas, pasa lo mismo. Suelen utilizarse lo que se denomina  “Instrumentos” para recomponer u orientar el equilibrio de las distintas variables. Cuando hay un marcado descontrol, estos instrumentos pasan a ser un instituto en sí mismos y hasta pueden ser generadores de instrumentos complementarios que, de alguna forma, morigeren o dilaten sus efectos.

Si vamos al concepto básico de “instrumentos”, por definición,  se trata de elementos para realizar un trabajo o actividad. La actividad puede ser creativa o reparadora. La reparadora, por su costo, es la que debe concentrar nuestra atención, pero es la creativa la que nos va a sacar de los problemas.  

Reparar cuando veníamos haciendo las cosas bien y un hecho fortuito y descontrolado nos afecta, es una necesidad insalvable. Reparar cuando venimos y seguimos haciendo las cosas mal es una necesidad injustificable. Lamentablemente, cuando nos apartamos del estado ideal, resulta muy difícil no entrar en la complejidad de instrumentos paliativos, que no aportan a la solución de nuestros problemas, sino que a veces los agravan.

Tenemos innumerables cantidad de ejemplos de instrumentos reparadores. Podemos describir el siguiente encadenado como el más significativo y demoledor:

PROBLEMA                               INTRUMENTO 1            INSTRUMENTO 2

Déficit fiscal                            Endeudamiento           Emisión monetaria

Costo de endeudamiento                 Endeudamiento           Emisión monetaria

       Exceso emisión monetaria          Endeudamiento           Control mercado cambiario

                          Inflación                                Subsidios                         Control de precios                              

Se puede seguir así hasta el infinito y afectando a todos los sectores de la economía, siempre creando más y más instrumentos.

La única manera de solucionar las cosas es volver al estado ideal. Todo lo que nos aparte de ello es una ilusión y será una carrera imparable hacia el descontrol.

Lamento concluir que, sólo haciendo las cosas bien nos irá bien. Los instrumentos reparadores no nos aportarán la solución a nuestros problemas. No hay beneficios en ellos.

Ahora, si nos concentramos en los instrumentos creadores, quizá podamos ir resolviendo esos males que no podemos reparar. Si el Estado se comporta como cualquier individuo en su economía familiar, puede comenzar a transitar por la vía del cambio. Para resolver su déficit sólo hay dos alternativas, obtener más ingresos y gastar menos. Ambas van de la mano, pero la primera es la que da el impulso.

Concentrarse en la creación de instrumentos creadores de ingresos es vital. Eso sí, no se trata de crear ingresos para el Estado detrayéndolo del sector privado. Se trata de que toda la economía crezca. Cuanto más crezca el sector privado más alivio fiscal tendrá el sector público.

Estas reflexiones pueden resultar obvias y simples. Es que, en las cosas simples está la esencia de las soluciones.