Estado no prescindente

El Estado como activador económico

 

Autor: Héctor R. Morano

La actual situación económica del país demanda originalidad y decisión para ir encausando las cuentas fiscales y promover el empleo. El problema es que, esto se debe hacer en el menor tiempo posible para descomprimir la demanda social.

 

El Estado  decidió promover la actividad económica y el empleo por dos vias: 1) Obra Pública 2) Inversiones privadas puntuales (Nacionales y Extranjeras).

 

La obra pública le genera una demanda de dinero que, no está en condiciones de soportar por mucho tiempo y, a su vez, para darle continuidad, debe conseguir financiamiento con un costo alto de intereses. A la postre, esto incrementa el déficit fiscal. Por eso ahora se está promoviendo la obra pública con participación de la inversión privada.

 

Por otro lado se advierte que, hay una masa importante de dinero que sólo juega un rol financiero. Cada semana se dirime entre las LEBAC y el dólar. Las fluctuaciones entre estas dos opciones sólo provocan incertidumbre, y por supuesto, costo al Estado y a los particulares.

 

Mi propuesta se basa en reorientar el canal de dinero que no va al sector productivo. He aquí donde el Estado debiera intervenir de manera activa como regulador de la economía.

 

En este momento el país no se puede dar el lujo del Estado Prescindente. Para llegar a este estadio primero hay que resolver temas básicos y urgentes.

 

Una economía pequeña sólo genera una alta puja de intereses, donde los que más pierden son los que tienen menos poder. Se crean conflictos sociales y el Estado debe salir a paliar la situación mediante subsidios y planes sociales. Esto no es buen negocio para nadie. El Estado genera costos que no está en condiciones de soportar y la falta de empleo afecta la demanda y la dignidad de los no asalariados.

 

La  propuesta concreta es definir 20; 30 o más actividades donde se pueda promover la inversión interesando al dinero que hoy pulula en el mercado financiero. Si hay que otorgar exenciones o reducciones impositivas por un determinado plazo, no importa. El sólo hecho de tener una actividad genera consumo de otras actividades, que sí pagarán impuesto y generarán empleo.

 

El error sería que el Estado se encargara de la administración de esas actividades. Deben ser promovidas para que el sector privado cumpla un rol activo.

 

Estas actividades debieran orientarse hacia la ocupación de mano de obra intensiva, con alta participación de las PYMES.

 

En este momento no se puede salir del presente contexto económico enfriando la economía. Como dije en otros trabajos, se está en presencia de una inflación de costos y no de demanda. Estos costos están siendo generados por el Estado al ajustar los serviciós públicos. Si bien esto es razonable, hay que buscar la manera que la economía los pueda absorber sin crear conflictos sociales. La única forma es agrandar la actividad económica.

 

 

 

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