SISTEMA JUBILATORIO

Revisión del Sistema Jubilatorio

ANSES – SISTEMA JUBILATORIO

Autor: Héctor R. Morano

Mucho se ha dicho sobre la inviavilidad del sistema jubilatorio. La primera solución que, a la ligera, se esgrime, es que hay que aumentar  el tope de edad para el acceso a la jubilación. Esto, que parece ser tomado como algo válido en la información que transmiten los analistas económicos y financieros, no necesariamente se ajusta a la realidad de la causa del problema.

En primer lugar, se debe analizar al Sistema Jubilatorio escindido de lo que es el ANSES. Esto es, porque el ANSES tiene prestaciones que no responden necesariamente  al concepto de prestaciones jubilatorias.  Ejemplo de el lo son: a) Asignaciones familiares; b) AUH ; c) Fondo nacional de empleo; d) Ex Combatientes de Malvinas; e)  etc..

A mi juicio, los administradores de turno nunca tomaron este tema seriamente y sólo taparon el problema englobando cosas, que por sus características, son autónomas. Es decir, se juntan conceptos disímiles y se apela a la derivación de impuestos nacionales para tapar el déficit del sector. Esta no es la manera de econtrar soluciones.

Si desmembramos el sistema jubilatorio del resto de los conceptos que administra el ANSES, se ven algunos inconvenientes que, por lo menos en la opinión pública, no son tratados, a saber:

  1. Aportes

En la actualidad las mujeres se jubilan a los 60 años y los hombres a los 65. Para acceder a ello hay que justificar 30 años de aportes. Pués aquí está el primer problema. Esto equivale a que las mujeres aporten desde los 31 años y los hombres desde los 36. La realidad nos dice, que el acceso al empleo debe ser a una edad más temprana a la descripta.

Como vemos, este no es el caso del tope de edad sino del tope de años de aportes.

El tema se torna inequitativo para el caso de los aportantes desde edad temprana. Por ejemplo: una persona comienza su edad laboral a los 18 años y aporta hasta los 60 ó 65 sea mujer u hombre. Si es mujer habrá aportado 43 años y si es hombre 48. Pero como el ANSES le toma un tope de 35 años máximo de aporte, ambos habrán contribuido en exceso, sin beneficio adicional.

¿Este exceso compensa a los que aportaron por sólo 30 Años? Puede ser. Pero resulta injusto y no se debería justificar con que el sistema es solidario. La solidaridad no se puede imponer de manera tan dispar e inequitativa.

Para los que se jubilaron y siguen trabajando como autónomos hay una obligación de seguir aportando al sistema jubilatorio. Esta es una carga sin contraprestación posterior y debiera ser tomado como un ajuste a las jubilaciones que se cobran o directamente eliminarlo. Insisto, este aporte no puede calificarse como solidario, quizá otro adjetivo sería más apropiado.

  1. Jubilaciones con menos aportes

Por razones sociales hay personas que accedieron a la jubilación sin tener los aportes necesarios o sin contar con ellos directamente. En estos casos es el Estado en su conjunto el que debe pagar al ANSES los años de aportes de esas personas porque es una decisión del Estado y no del sistema jubilatorio. Lo debiera hacer vía giro de recaudación de impuestos.

  1. Fondo de garantía de sustentabilidad

Este fondo, que viene del sistema de AFJP, tributa a los ingresos del sistema jubilatorio. Teniendo claro este concepto, no se debe considerar para otra cosa que no sea garantizar un ingreso real para el sistema. No es un fondo del  Estado en general sino del Sistema Jubilatorio, por lo tanto el Estado no puede echar mano a estos fondos ni dirigir sus inversiones a sistemas no rentables o de cobro incierto.

 

El resto de las prestaciones del ANSES debieran contar con recursos propios o del Estado en su conjunto porque están dirigidos a mitigar problemas sociales y no jubilatorios.

Será tarea de actuarios determinar un sistema de aportes sustentable, pero, en principio, el problema pasa por los años de aporte y no los de jubilación.

 

 

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