12. dic., 2019

Deuda- Alternativas de pago

Autor: Héctor R. Morano

Deuda e Inversión

Continuando con mi trabajo “Deuda Pública”, se hace necesario extender algunos conceptos para agregar claridad al tema de la reestructuración de la deuda.

 Aclárese que, cuando se menciona la deuda, es aquella que está representada en moneda extranjera. ¿Por qué sólo la de moneda extranjera?. Porque es la que más perjudica a nuestras variables económicas. El Estado recauda en pesos y tiene que pagar esta deuda en dólares, como no tiene los dólares suficientes y no los puede pedir prestado, se  genera desconfianza y corridas permanentes donde se desvaloriza nuestra moneda y se traslada a la inflación. En un contexto  de baja productividad, que no genera divisas suficientes, esto es letal.

 La idea del trabajo anterior de encapsular la deuda está orientada a que este efecto se atenúe o bien, se reduzca significativamente. Si no hay inversión que produzca dólares de exportación no habrá capacidad de pago suficiente. Además, y esto es muy importante, como está seriamente afectada la capacidad de dar trabajo, estas inversiones vendrían también a generar un crecimiento de la actividad laboral que, propendería a aumentar el consumo y generar más impuestos al Estado.

 Debido a la magnitud de la deuda, mi propuesta es generar un mix de alternativas para presentarles a los acreedores no institucionales. Entiéndase que está dirigida a los acreedores privados. Ellas son:

 1)      Licitación, con quita de capital, para cambiar un porcentaje de los bonos a vencer por otros que sirvan para el pago de impuestos nacionales por el término de 5 a 10 años. Los nuevos bonos serían aplicables a nuevas inversiones generadoras de divisas por exportación con alto valor agregado.

2)       Extensión de los plazos de pago por el resto no reestructurado por el canje de bonos.

 Las propuestas deberían contemplar ambas alternativas en la proporción que crean conveniente.

 En cuanto a los acreedores institucionales, sólo queda extender los plazos de pago, entendiendo que éstos no negocian de otra manera.

La alternativa 1) es muy importante porque es la que reactivaría la economía por intermedio de la inversión genuina. Los impuestos que no se cobren a futuro tampoco se están cobrando hoy y, el crecimiento de la actividad  generará mayor recaudación impositiva por las inversiones conexas y el crecimiento del consumo.

 Para dar una idea de las inversiones a las que puedan tener destino los bonos para pagar impuestos, deberían ser las no tradicionales para no entrar en competencia con el mercado local. Se pueden citar algunos ejemplos como la industria pesquera no tradicional, la naviera, las de tecnología, las mineras, etc..

En conclusión, de esta manera se estaría saliendo del endeudamiento de manera genuina. Es decir con recursos propios y no por la emisión de más deuda.