Impuesto al cheque

Impuesto a los Créditos y Débitos Bancarios

 

Autor: Héctor Roberto Morano

 

El impuesto al cheque, tal su denominación popular,  establecido por la Ley 25413 (Ley de Competitividad), no goza de buena reputación en ningún ámbito de la economía. Industriales, comerciantes, banqueros, profesionales y organismos internacionales de crédito han dicho lo suyo sobre la inconveniencia de este impuesto.

 

En realidad este gravamen tiene un alto impacto financiero en las transacciones comerciales y ello perjudica seriamente a los agentes económicos.

 

Es resistido y su falta de aceptación siempre deja abierta la puerta de la tentación para establecer mecanismos de elusión. Esto no es lo recomendable, pero el Estado debiera rever con profundidad su aplicación para mejorar el desenvolvimiento económico financiero global. En ese sentido este trabajo intenta dar su aporte.

 

Más allá de las críticas, el problema central es que este impuesto recauda y lo hace muy bien. Circunstancia ésta que hace difícil su eliminación en el corto plazo y cuanto más pasa el tiempo y crece la economía, va siendo más importante y más tentador  dejarlo vigente.

 

Según los datos oficiales del Ministerio de Economía al 31.08.2014 este tributo se ubica tercero en el ranking recaudatorio del Estado Nacional durante el corriente año. El siguiente cuadro aclara con números su aporte a las arcas oficiales, entre algunos otros impuestos:

 

En millones de pesos

IVA

28.191,3

Ganancias

22.815,8

Créditos y Débitos en Cta. Cte.

6.796,0

Derechos de Exportación

6.633,8

Derechos de Importación

2.534,3

 

El gravamen fue creado en un marco de emergencia y mientras ésta dure se supone que  persistirá. El tema es cuándo y cómo se determina el fin de la emergencia. No vaya a ser el caso del Impuesto a las Ganancias, que también fue creado por emergencia.

 

En realidad es un impuesto con asignación específica. El art. 3 de la ley 25413 (modificada por la ley 25570) dice: ”El SETENTA POR CIENTO (70%) de este impuesto ingresará al Tesoro Nacional y lo administrará el PODER EJECUTIVO NACIONAL con destino a la atención de los gastos que ocasione la emergencia pública declarada en el artículo 1 de la ley 25561”.Por otra parte, la misma ley 25570 destina el 30% restante a ser distribuido en los términos de la coparticipación federal.

 

Posteriormente, a medida que avanzó su aplicación, se fue atenuando la carga de este tributo. Esto quedó materializado por los Decretos 534/2004 y 1364/2004. El primero incorporó temporalmente el art. 13 al Anexo del Decreto 380/2001 dando la posibilidad de tomar parte del gravamen como pago a cuenta de otros impuestos. El segundo baja el costo impositivo para las imposiciones a plazo fijo, ratifica y extiende el plazo de vigencia del cómputo parcial como crédito fiscal, e incorpora también, que éste puede ser aplicado a la Contribución Especial sobre el Capital de las Cooperativas.

 

La nueva norma admite que, quienes paguen la tasa general del 6 %o podrán computar el 34% de lo pagado como crédito sobre el Impuesto a las Ganancias y/o a la Ganancia Mínima Presunta y a la Contribución Especial sobre el Capital de las Cooperativas. Los que estuvieren alcanzados a la tasa general del 12 %o (actividades del art. 1º inc. b) y c) de la ley 25413) podrán computar el 17 % del gravamen pagado.

 

A su vez la normativa vigente no admite que el importe computado como crédito de impuesto (34%) sea deducible del Impuesto a las Ganancias, a la Ganancia Mínima presunta y a la contribución especial sobre el capital de Cooperativas. Esto es muy razonable porque no significa un gasto deducible. En cambio, el 66% restante sí es un gasto deducible y por lo tanto podrá detraerse de la ganancia gravada.

 

Aquí llegamos a un punto donde resulta interesante analizar como se reparte el impuesto, veamos:

 

Tomando un ejemplo de una persona física o jurídica sujeta a impuestos, que compra un bien en $ 10.000 y lo vende en $ 13.000 y ambos movimientos son bancarizados, sucede lo siguiente

 

 

Impuesto Recaudado                         $    138,00   

 6%o sobre 10.000  =  $  60,00  (1)                

 6%o sobre 13.000  =  $  78,00  (2)

 

(1)     Débito bancario

(2)     Crédito bancario

 

Si analizamos como se distribuye esta recaudación de acuerdo a la ley, será:

 

Estado Nacional  70% s/138              $      96.60

Estados Provinciales 30% s/138         $      41.40

                                       TOTAL      $    138,00      

 

La recaudación de los Estados Provinciales no sufre variantes. En cambio, el Estado Nacional debe reconocer a cuenta de otros impuestos el 34% de lo recaudado como crédito bancario. El cálculo será:

 

34 % de (2) s/78,00                               $      26.52 

               

 

A su vez, acepta que el resto de lo recaudado sea deducible de Impuesto a las Ganancias por ser tomado como gasto. Si se calcula esto, será:

 

35% s/ (138-26,52)                               $      39,02

Haciendo un resumen de lo recaudado por el Estado Nacional, tendremos:

 

Recaudación primaria 70% s/ 138            $    96,60

Deducción 34% s/créditos                       $ (  26,52)

Deducción 35% Imp. Ganancias                $ (  39,02)

TOTAL RECAUDADO                                 $    31,06

 

Ahora, calculando la recaudación final tendremos:

 

Estado Nacional                                       $   31,06

Estados Provinciales                                 $   41,40

TOTAL RECAUDADO                                  $   72,46

 

Teniendo en cuenta el análisis hecho, observaremos que en realidad sobre un impuesto total de $ 138 se termina recaudando $ 72.46. O sea, el 52,5% del total retenido.

 

Ahora bien, la propuesta radica en bajar la tasa del impuesto sin alterar las recaudaciones de ambos Estados.

 

Propuesta

 

Básicamente, se propone legislar sobre los siguientes puntos:

 

1)   Eliminación de la deducibilidad sobre otros impuestos por 34% aplicable a los créditos          bancarios.

2)   No deducibilidad de Impuesto a las Ganancias la parte asignada como gasto del impuesto.

3)   Baja de la tasa del impuesto al 3,15 º/oo. Aplicando la nueva distribución de acuerdo a la    siguiente conformación:

 

Estado Nacional                         1,35 %o

Estados Provinciales                   1,80 %o

 

Comprobación de distribución:

1,35 s/ 23.000 (10.000+13.000)=     $ 31.05   Estado Nacional

1.80 s/ 23.000 (10.000+13.000)=     $ 41,40   Estados Provinciales

 

 

Ventajas

 

1)      Reducción del riesgo de elusión por la baja de la tasa.

2)      Mejoramiento de la afectación a Monotributistas y otros agentes que no pagan Impuesto a las Ganancias.

3)      Reducción del costo administrativo de los contribuyentes y la AFIP por el control sobre las compensaciones que resultan de tomar el 34% de la parte de los créditos bancarios a cuenta de otros impuestos.

 

 

 

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