Vasos de algas

Hallan en México el sitio arqueológico sumergido más importante del mundo

Por Reuters y VICE News.

Guillermo de Anda, director del proyecto Gran Acuífero Maya, dio a conocer la noticia de este descubrimiento en el sureste del país.

 
Imagen
 vía cuartoscuro.com/Isabel Mateos.
Imagen vía cuartoscuro.com/Isabel Mateos.

Huesos de fauna extinta hasta hace casi 2.6 millones de años fueron descubiertos en el sureste de México en Sac Actun, la cueva inundada más grande del mundo, lo que lo convierte en el sitio arqueológico sumergido más importante hallado a la fecha, dijeron el lunes investigadores y autoridades locales.

El Sistema Sac Actun, localizado al noreste de la ciudad turística de Tulum, fue identificado a mediados de enero como el más grande del mundo, tras descubrirse su conexión con otro de menor tamaño, anteriormente llamado Dos Ojos.

En este laberinto de 347 kilómetros se han encontrado huesos de fauna extinta del Pleistoceno, que abarca las últimas glaciaciones, como elefantes antiguos, perezosos gigantes y osos de hasta hace 2.59 millones de años, de acuerdo con un comunicado de la secretaría de Cultura.

 

"El lugar tiene 248 cenotes, es decir entradas, y 198 contextos arqueológicos (…) Creo que esto es abrumador, sin duda es el sitio arqueológico sumergido más importante del mundo", dijo a periodistas Guillermo de Anda, director del proyecto Gran Acuífero Maya (GAM) e investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México (INAH).

Además de los restos pertenecientes a la última Edad de Hielo, en estos contextos denominados "zonas de interacción" se han identificado cuevas que presentan un interesante patrón de modificaciones arquitectónicas, tales como muros, pasillos, altares, adoratorios y escalinatas, además de petrograbados.

"Debajo del agua se han registrado diversas manifestaciones de actividad ritual llevada a cabo y que incluye, por ejemplo, cerámica (…) vasijas del tipo 'venenera', incensarios, huesos humanos con manifestaciones de uso ceremonial y cráneos" con un "asombroso" grado de conservación, agregó el comunicado.

Los investigadores creen que Sac Actun, que en maya significa cueva blanca, es también el contexto arqueológico más completo descubierto, debido a la variedad de manifestaciones documentadas allí y a la extensa temporalidad de más de 10.000 años que representa.

Pino Solanas ovacionado en Berlín por su documental sobre agrotóxicos

"Viaje a los pueblos fumigados" denuncia los efectos nefastos de la industria agrícola en el medio ambiente y la salud. Fue exhibido en el Festival de Cine alemán.

Clarín 19.02.2018

 Solanas recorre 7 provincias para recoger testimonios de numerosos
 expertos en agricultura y salud y víctimas de los agrotóxicos.

Solanas recorre 7 provincias para recoger testimonios de numerosos expertos en agricultura y salud y víctimas de los agrotóxicos. Foto:Berlinale.

El senador Fernando “Pino” Solanas fue ovacionado antes y después de la proyección de su documental “Viaje a los pueblos fumigados” en el Festival de Cine de Berlín, donde tuvo su estreno mundial a sala llena en la prestigiosa sección Berlinale Special. Solanas ya recibió el Oso de Oro honorario en 2004.

El documental denuncia la sojización de Argentina y el uso intensivo de agroquímicos como el glifosato. El cineasta fue acompañado durante el estreno en el teatro Haus der Berliner Festspiele de la capital alemana por el director del festival, Dieter Kosslick, quien es el curador de la sección y también de la de competición oficial.

"No hay ninguna conciencia (sobre esta problemática), esa es una de las razones por las que he elegido hacer esta película", dijo Solanas, quien actualmente preside la Comisión de Ambiente Sustentable del Senado, en una entrevista.

"La famosa Pampa argentina, con sus pasturas naturales, alimentaba su ganado y producía cereales de los de mayor calidad del mundo. Pero la búsqueda de mayor rédito castigó el suelo y los químicos mataron su rentabilidad", advirtió el director de películas como "Memoria del saqueo", sobre los efectos de la deuda externa en Argentina.

A lo largo de "Viaje a los pueblos fumigados" - la única representante latinoamericana en la "Berlinale Special"-, Solanas hace un recorrido por siete provincias argentinas, entre ellas Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Salta, donde reúne los testimonios no sólo de numerosos expertos en agricultura y salud, sino también de las víctimas directas de este modelo agropecuario intensivo asociado al uso de lo que llama "agrotóxicos".

Entre esas víctimas figuran los indígenas wichis del noroeste salteño, que se quedaron sin sustento por el desmonte de sus bosques nativos –dedicados ahora a la siembra de soja-, las maestras de escuelas rurales que denuncian la intoxicación de sus alumnos debido a las fumigaciones aéreas con glifosato o las propias madres de niños afectados por malformaciones o hepatitis fulminantes que atribuyen a los pesticidas y herbicidas.

El documental reúne entrevistas con el ex director del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Jorge Rulli, que viene denunciando desde hace décadas la adaptación del mercado agropecuario a las multinacionales mediante la idea de que cantidad es mejor que calidad; y el fallecido investigador del CONICET, Andrés Carrasco, quien logró demostrar por primera vez la incidencia del glifosato en la malformación de embriones.

"Una película tampoco es un libro de ciencia, una película lo que permite es abrir una ventana de descubrimiento sobre una realidad que el hombre urbano no conoce", afirmó Solanas, quien asegura que el público no tiene información. "Hoy en día se compra por los ojos sin saber cómo se produjo. La gente compra un tomate o una frutilla porque se ve lindísima...pero son las peores", apuntó.

El senador aseguró que es "una mentira enorme" que el modelo de agricultura intensiva actual no pueda ser reemplazado por una ecoagricultura o agricultura orgánica, y por eso cree que es imperativo que los ciudadanos se informen. "No tienen que ser idiotas que se dejen llevar por lo que dice la publicidad".

 

Infobae 07/02/2018

Descubren por primera vez planetas fuera de la Vía Láctea

Científicos utilizaron varias técnicas para hallar una galaxia a una distancia estimada de 3.800 millones de años luz
 
 
La Vía Láctea
La Vía Láctea

¿Es la primera vez que sucede? Sí. La existencia de exoplanetas era conocida dentro de las fronteras de la Vía Láctea, pero ahora se han descubierto formaciones más allá de nuestra galaxia, según las conclusiones del estudio.

Los investigadores han sido capaces de detectar a 3.800 millones de años luz"objetos en galaxias extragalácticas que van desde la masa de la Luna a la de Júpiter" y se refieren a ellos como "una población de planetas más allá de la Vía Láctea", según indicaron en un comunicado de la universidad estadounidense.

 

Xinyu Dai y Eduardo Guerras, ambos firmantes del artículo, usaron en su investigación, que publica la revista Astrophysical Journal Lettersentre otras técnicas, un fenómeno astronómico conocido como "microlente", el único que permite descubrir planetas a grandes distancias de la Tierra.

 
La imagen que detectaron los científicos
La imagen que detectaron los científicos

"Estamos muy entusiasmados con este descubrimiento", indicó Dai, profesor del departamento de Física y Astrofísica de la citada universidad, que ha trabajado en el estudio con Guerras, investigador de postdoctoral.

Para su investigación usaron datos del Observatorio de rayos X Chandra de la NASA, un telescopio espacial que está controlado por el Observatorio Astrofísico del Instituto Smithsonian.

Con el uso de la técnica de microlente, el efecto gravitacional incluso de objetos pequeños puede crear "una alta magnificación que lleva a una 'firma' la cual puede ser modelada y explicada en galaxias extragalácticas. Hasta este estudio no había evidencias de planetas en otras galaxias", señala la nota de prensa.

Guerras explicó que este es "un ejemplo de lo poderosas que pueden ser las técnicas de análisis de microlente extragaláctica".

La galaxia estudiada está a 3.800 millones de años luz de distancia y "no existe la más mínima posibilidad de observar estos planetas directamente, ni siquiera con el mejor telescopio que uno pueda imaginar en un escenario de ciencia ficción".

Sin embargo, indicó el investigador: "Somos capaces de estudiarlos, develando su presencia e, incluso, tener una idea de sus masas. Es una ciencia genial".

 

El Cronista -22/11/2017

ESTOS EMPRENDEDORES USARON CIENCIA PARA QUE LAS ABEJAS MEJOREN EL NEGOCIO DEL AGRO

UNA STARTUP ARGENTINA BUSCA GENERAR UN NEGOCIO UNIENDO CIENCIA, TECNOLOGÍA Y LAS NECESIDADES DEL CAMPO. QUIEREN CONVERTIR A LAS ABEJAS UN DIFERENCIAL DE PRODUCTIVIDAD Y COMPETITIVIDAD. 
Por SEBASTIÁN DE TOMA - 21 de Noviembre 2017
Estos emprendedores usaron ciencia para que las abejas mejoren el negocio del agro
 
 

Beeflow nació a partir de la vinculación que hizo Matías Peire, CEO de Grid Exponential —una company builder que desarrolla e invierte en startups de base científica— entre Matías Viel (administrador de empresas, 26), Pedro Negri y Agustín Saez (dos doctores en Biología, 34 y 35). “En Grid Exponential habían pasado tres años relevando proyectos del Conicet para ver cuáles tenían potencial de desarrollarse en empresas de alto impacto”, explica Viel, cofundador y actual CEO de Beeflow, una empresa que busca maximizar la producción cuidando un activo muchas veces ignorado: el de la polinización gracias a abejas.

“No conocía nada del mundo científico, pero por suerte Negri y Saez son dos investigadores del Conicet con más de siete años de experiencia en estudios vinculados a la polinización de cultivos y la sanidad de las abejas”, dice. Se complementaron: los biólogos tenían el conocimiento científico vinculado a la polinización de cultivos y a la sanidad apícola pero “no sabían cómo armar una empresa”. Viel, tras entender que el 70 por ciento de los cultivos de todo el mundo dependen —en alguna medida— de la polinización y que el mundo atraviesa una profunda crisis poblacional de las abejas, comenzó a estudiar la situación en la Argentina. “Entrevistamos a muchos actores del ecosistema para diseñar una solución y nos encontramos con mucho desconocimiento de parte de los productores agrícolas e ingenieros agrónomos”, explica. Beeflow propone algo diferente: brindar servicios de polinización profesionales usando abejas pero aplicando tecnología para aumentar la cantidad, calidad de frutas y semillas producidas.

Para llevarlo a cabo, se contactan con los apicultores de la zona y les alquilan las colmenas. A través de un manejo especial, basado en biotecnología, consiguen desarrollar abejas fuertes e "inteligentes" para polinizar los cultivos de una forma más eficiente respecto a abejas "normales". Trabajan con moléculas 100 por ciento orgánicas y su servicio no produce ningún perjuicio para las abejas sino que buscan aumentar la producción agrícola mientras resguardan su salud. El servicio que brindan dura lo que dura la floración de los cultivos. Una vez que esta finaliza, termina el servicio y el productor paga un valor por hectárea. Luego, las colmenas vuelven al apicultor junto con el pago por el alquiler de sus colmenas. “Con este modelo de negocio de triple impacto buscamos también beneficiar a los apicultores para que puedan profesionalizarse”, indica Viel.

El “caso testigo”, que lo empezó todo, ilustra su efectividad. Lograron, con sus métodos de polinización, incrementar la cosecha de kiwis en la zona cercana a Mar del Plata en un 90 por ciento por héctarea. Ahora, se proponen empezar a trabajar con almendras en Mendoza, arándanos en Entre Ríos y manzanas en Río Negro. En cada uno de esos lugares están armando equipos de trabajo locales para que los ayuden a poner en marcha las tareas. Para la temporada 2017/18 estiman una facturación de US$ 90.000. Un comienzo modesto pero con un futuro que parece promisorio, ya que están por lanzar su empresa en los Estados Unidos: hace pocas semanas fueron seleccionados por IndieBio, la aceleradora de startups de biotecnología más grande del mundo, para participar de su próximo programa de aceleración. En este sentido, recibieron una inversión de parte de SOSV y, con ella, comenzarán a trabajar en California a partir de diciembre de este año.

Con materiales reciclados, llevan duchas de agua caliente a barrios vulnerables

Sumando Energías logró que 85 familias accedan, de forma sustentable, a un servicio que antes no tenían 

Sumando Energias

LUNES 30 DE OCTUBRE DE 2017
María Ayuso
SEGUIR
LA NACION
7
 

Cuando a Débora Villarreal le propusieron construir un calefón solar con materiales reutilizados para que ella y su familia pudiesen bañarse con agua caliente, pensó que la estaban cargando.

"Vinieron un día y nos explicaron que el agua se podía calentar con el sol. Les pregunte qué teníamos que hacer y me dijeron: «Juntar botellas, latitas y cartones de leche». Yo no lo podía creer", recuerda la mujer, que tiene 32 años y vive en el asentamiento La Tablita, en Garín, junto con su esposo, Ariel, y sus hijos, Melina (13), Josefa (12), Andy (11) y Milena (6).

Eso que le parecía una locura es el mecanismo que desde hace más de tres meses les permite darse todos los días una ducha templada y segura, sin los riesgos de incendios y accidentes del precario termotanque eléctrico que tenían. "La primera que se bañó fue Josefa. Cuando empezó a salir el agua tan caliente era increíble. El calefón está hecho de materiales que uno tira o quema, porque acá no hay disposición final de la basura. El uso que se les da es espectacular", asegura Débora.

Débora Villarreal y su familia, en la puerta de su casa

Débora Villarreal y su familia, en la puerta de su casa. Foto: Diego Spivacow

La suya, es una de las 85 familias que, hasta el momento, construyeron junto con el equipo de jóvenes profesionales y voluntarios que integran Sumando Energías su propio calefón solar.

Se trata de un proyecto social que nació en 2014 de la mano del ingeniero industrial Pablo Castaño, con el objetivo de que quienes viven en villas y asentamientos informales puedan acceder a un servicio que antes no tenían cubierto, mientras se concientiza sobre principios como las 3R, las energías sustentables y el cuidado del medio ambiente. "Siendo ingeniero y un apasionado de la sustentabilidad, quise mezclar ambas cosas, y así arrancamos con los calefones", recuerda Pablo.

 
Un grupo de voluntarias, en plena construcción del calefón
 solar

Un grupo de voluntarias, en plena construcción del calefón solar. Foto: Diego Spivacow

 

Por debajo de unos caños pintados de negro, que absorben la radiación solar, los calefones llevan latas de aluminio, y luego dos capas de tetra brik y telgopor, que sirven como aislación. Eso se recubre con botellas de plástico, que producen el efecto invernadero.

"Funciona por el efecto termosifón: el agua, al calentarse en la parrilla del colector, se hace menos densa, empieza a subir hasta el termotanque y aproximadamente hace entre 60 ciclos para calentarse por encima de 40°, que es la temperatura que usamos para bañarnos", explica Pablo, de 31 años. "Todo eso funciona sólo por la energía solar. El sistema es muy robusto: una vez que lo dejás instalado, prácticamente no necesita mantenimiento".

El primero que hicieron fue para una mujer que en verano calentaba el agua al sol en bidones de 20 litros. "Con este mismo principio pero con mejoras, pudo construir su calefón solar, que funciona en todas las estaciones", dice el ingeniero.

Construcción comunitaria

Es sábado y 50 voluntarios se reunieron para construir con los vecinos de La Tablita calefones para dos familias: la de Víctor y Sabina Basualdo, y sus dos hijas, y la de Ofelia y César Flores, que tienen ocho.

Ofelia y César Flores,
 junto a una de sus hijos, colaboran en la construcción del calefón

Ofelia y César Flores, junto a una de sus hijos, colaboran en la construcción del calefón.

 

La jornada empieza a las 9.30, con una capacitación. Sentados en el suelo de tierra del asentamiento, los voluntarios, los miembros de las familias beneficiarias y los vecinos que, como Débora, se acercan a ayudar escuchan las indicaciones. A los pocos minutos, ya van de un lado para el otro: mueven bolsas cargadas de botellas de plástico; cortan placas de telgopor con cutters; se dividen en mesas de trabajo entre cierras, talados y tarros de pintura.

No hay edad para dar una mano. Amelia, que tiene 3 años y es la hija menor de Sabrina, pinta unos caños de negro. Su mamá, de 29, está entusiasmada: "Vivimos en el barrio desde hace diez años. Soy ama de casa y mi marido es jardinero. Hasta hoy, para bañarnos calentábamos el agua en el calefón eléctrico. Cuando nos hablaron de esta posibilidad dijimos «¡bueno, lo vamos a probar!»", cuenta.

Los voluntarios preparan
 los elementos para la construcción

Los voluntarios preparan los elementos para la construcción. Foto: Diego Spivacow

 

Desde el comienzo del proyecto, en septiembre de 2014, hasta hoy, los calefones solares llegaron no sólo al conurbano bonaerense, sino también a Bahía Blanca, La Plata, Salta y a la comunidad guaraní Pindoty I, en San Ignacio, Misiones, donde colocaron la primera ducha de todo el caserío.

Ernesto Sala tiene 45 años, es abogado y uno de los voluntarios de Sumando Energías, a quienes conoció por Facebook hace tres años. "Uno empieza por lo ecológico y se queda por lo social -admite-. Hay pocas actividades como ésta donde tenés la oportunidad de cambiarle la vida a una familia en un fin de semana".

El
 calefón está hecho en gran parte por botellas de plástico, entre otros materiales reutilizados

El calefón está hecho en gran parte por botellas de plástico, entre otros materiales reutilizados. Foto: Diego Spivacow

 

A las 17.30, los colectores están casi terminados. Con una escalera, un grupo sube el primero al techo de la casa de Sabrina. Hay aplausos y gritos de alegría.

Para Pablo, la satisfacción "es plena": "Ver que 50 voluntarios se levantan un sábado a la mañana para venir a construir junto a las familias y a los chiquitos del barrio su propio colector solar llena el alma. Para fin de año, nos proponemos llegar a unas 100 familias", concluye.

El equipo de voluntarios de Sumando Energías, junto a familias de La Tablita

El equipo de voluntarios de Sumando Energías, junto a familias de La Tablita. Foto: Diego Spivacow

 

Se buscan voluntarios

Cada dos semanas, Sumando Energías convoca a voluntarios para fabricar los calefones solares. "Trabajábamos con talleres teórico-prácticos. Un fin de semana vienen voluntarios (particulares y también de empresas como parte de sus programas de responsabilidad social) que aprenden sobre energías renovables. Después, pasan a la parte de aprender haciendo: construyen los calefones con sus propias manos, junto a las familias", explica Pablo.

¡Hola!
Prueba y crea tu propia página web,
es fácil y gratis.
ANUNCIO