12. jul., 2021

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Weekend ESPACIO | 

Según  explicaron los especialistas en una nota publicada en la revista Nature, se trata de la enana blanca más pequeña y masiva jamás vista hasta ahora, que, según afirman, se formó cuando dos enanas blancas menos masivas se fusionaron.

Las enanas blancas son un remanente estelar, que se crea cuando una estrella de masa menor que 10 masas solares ha agotado la totalidad de su combustible nuclear. 

Dadas sus particulares características, esta enana blanca es un caso extremo e inusual de ese tipo de fusión ya que al integrarse obtuvo una magnitud de 1,35 veces la masa de nuestro sol, pero con dimensiones cercanas a la de la Luna.
 Además, presenta un campo magnético extremo, que supera en su intensidad en 1.000 millones de veces al solar. Por si esto fuera poco, gira frenéticamente sobre su eje a razón de una revolución cada siete minutos, afirman los autores del estudio.
A partir de este sorprendente hallazgo astronómico, los científicos intentarán descubrir más enanas blancas de este tipo con el objetivo de responder incógnitas como la tasa de fusiones de enanas blancas que existiría en la galaxia y si ello podría ser la causa de la cantidad de supernovas que se producen.

Además, buscarán develar las causas de la enorme diversidad en cuanto a la intensidad de los campos magnéticos que presentan las enanas blancas, entre tantas otras cuestiones vinculadas con los grandes misterios del cosmos que aún no tienen explicación por parte de la ciencia.
Por último, los especialistas prendieron una luz roja de alerta al advertir que esta enana blanca comprimida podría colapsar y estallar próximamente.