31. ago., 2020

Saocom 1B - INVAP

Eufóricos y con aplausos: así vivieron los científicos argentinos el despegue del satélite Saocom 1B

En la sede del INVAP, empresa pública que participó del proyecto, los profesionales celebraron el momento en el que el cohete Falcon 9 de la compañía SpaceX lo elevó a su órbita terrestre.

Infobae 31/08/2020

Después de años de trabajo y esfuerzo por parte de muchas personas involucradas en el proyecto, este domingo por la noche fue lanzado con éxito el satélite argentino Saocom 1B, el más avanzado que ha construido el país hasta el momento y que permitirá monitorear el territorio nacional desde el espacio para, entre otras cuestiones, detectar posibles situaciones de riesgo naturales como terremotos o inundaciones.

El aparato despegó desde Cabo Cañaveral, en Florida, Estados Unidos, a bordo de un cohete Falcon 9 de la compañía SpaceX que lo elevó a su órbita terrestre, donde en las próximas horas desplegará su enorme antena radar de 10 metros, distribuida en 7 paneles.

Si bien gran parte de la operación se realizó en norteamérica, desde la Argentina también participaron varias personas que estuvieron controlando que todo saliera de forma correcta: tal es el caso de los profesionales de INVAP, empresa estatal dedicada al diseño y construcción de sistemas tecnológicos complejos.

“Así vivimos el histórico momento del lanzamiento del Saocom 1B en el cuarto limpio”, escribió en su cuenta oficial de Twitter este organismo, que estuvo trabajando en el lanzamiento con científicos instalados tanto en Cabo Cañaveral como en las ciudades de Córdoba y San Carlos de Bariloche. El posteo fue acompañado de un video donde se puede ver a los científicos argentinos festejando el éxito de la operación.

En total, son 50 profesionales de INVAP, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), de la firma Vehículo Espacial Nueva Generación (VENG) y del Grupo GEMA, de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), los que fueron parte del despegue.

El Centro de Control de Misión de la CONAE, por ejemplo, tomó el control del aparato argentino desde Córdoba cuando se separó del cohete y comenzó a desarrollar una serie de actividades críticas, que abarcan cerca de 36 horas.