Enana Blanca

12. jul., 2021
Weekend ESPACIO | 

Según  explicaron los especialistas en una nota publicada en la revista Nature, se trata de la enana blanca más pequeña y masiva jamás vista hasta ahora, que, según afirman, se formó cuando dos enanas blancas menos masivas se fusionaron.

Las enanas blancas son un remanente estelar, que se crea cuando una estrella de masa menor que 10 masas solares ha agotado la totalidad de su combustible nuclear. 

Dadas sus particulares características, esta enana blanca es un caso extremo e inusual de ese tipo de fusión ya que al integrarse obtuvo una magnitud de 1,35 veces la masa de nuestro sol, pero con dimensiones cercanas a la de la Luna.
 Además, presenta un campo magnético extremo, que supera en su intensidad en 1.000 millones de veces al solar. Por si esto fuera poco, gira frenéticamente sobre su eje a razón de una revolución cada siete minutos, afirman los autores del estudio.
A partir de este sorprendente hallazgo astronómico, los científicos intentarán descubrir más enanas blancas de este tipo con el objetivo de responder incógnitas como la tasa de fusiones de enanas blancas que existiría en la galaxia y si ello podría ser la causa de la cantidad de supernovas que se producen.

Además, buscarán develar las causas de la enorme diversidad en cuanto a la intensidad de los campos magnéticos que presentan las enanas blancas, entre tantas otras cuestiones vinculadas con los grandes misterios del cosmos que aún no tienen explicación por parte de la ciencia.
Por último, los especialistas prendieron una luz roja de alerta al advertir que esta enana blanca comprimida podría colapsar y estallar próximamente.
 
3. jul., 2021
 Weekend INFORMATIVO | 01-07-2021 16:05
 

Descubren una ciudad de 6.500 años de antiguedad en las aguas de Croacia

El asentamiento prehistórico fue descubierto por dos arqueólogos mientras se encontraban examinando imágenes satelitales de la costa de ese país europeo.

El asentamiento hallado data del 4.500 aC.
 

Dos arqueólogos encontraron numerosos restos de un asentamiento que data de unos 6.500 años de antigüedad en las costas de Croacia. Más precisamente, el pueblo está ubicado en la isla de Korcula, y fue descubierto cuando un grupo de investigadores analizaba las imágenes satelitales de la costa.

Según relató a la agencia Reuters el arqueólogo Mate Parica, tras bucear en el fondo del mar Mediterráneo junto a un amigo encontraron los muros de piedra de lo que, según afirman, es un asentamiento neolítico de alrededor del 4.500 a.C. que fue construido en un pequeño terreno que estaba conectado a la isla principal a través de una franja muy estrecha y corta.

“Pensé: tal vez sea natural, tal vez no porque, sinceramente, la ubicación del asentamiento era muy inusual”, comentó Parica, quien actualmente se desempeña como profesor de la Universidad de Zadar. 


 

“Lo afortunado es que esta zona, a diferencia de la mayor parte del mar Mediterráneo, está a salvo de las grandes olas, ya que muchas islas protegen la costa. Eso ciertamente ayudó a preservar el sitio de la destrucción natural”, agregó Parica.

 

Además, Parica y su amigo también encontraron cerámicas y cuchillos de piedra que, según estiman, fueron utilizados por los habitantes de ese pueblo prehistórico que acaba de salir a la luz.

24. mar., 2021

 

Perfil 24/03/201

En Sevilla utilizan las naranjas de la calle para fabricar energía

Con las naranjas, los sevillanos hacen Cointreau, esencias y hasta mermelada británica, pero ahora les encontraron otro destino: convertirla en biocombustible.

árboles de naranja en la vía pública y de energía que se fabrica a partir de los naranjos | SHUTTERSTOCK
 
 Cada marzo y abril, el olor de los azahares recorre todo Sevilla. Se cree que son 40 mil los árboles de naranjas que llenan de azahares y colores intensos cada primavera en las calles sevillanas.

Las trajeron de Asia los marinos genoveses y, como la leyenda decía que traían suerte y felicidad a quien las tenía en su jardín, en el siglo XII los árabes también llenaron la ciudad de naranjas ácidas

 

 


A fines de la Edad Media todavía se usaban las naranjas para fabrican aceites y esencias. Y luego fueron la materia prima de la mermelada británica y los licores, el Cointreau y el vino de naranja.
Ultimamente, toda la belleza naranja que le dan a la ciudad queda opacada por la molestia de quienes tienen que caminar esquivando naranjas reventadas sobre el asfalto y el empedrado. Por eso, desde hace un tiempo, el Ayuntamiento se encarga de recoger cerca de un millón de naranjas por temporada. ¿Y qué hacen con ellas? 

Cada primavera, un millón de naranjas podrían generar energía para 73.000 viviendas


La empresa de aguas de Sevilla puso en marcha un plan piloto: utilizar las naranjas caídas para generar biocombustible, una energía limpia que ya abastece a una de sus plantas potabilizadoras. 

 “Este año ya valorizamos 60 mil kilogramos de naranjas que vamos a utilizar para el consumo energético de 300 viviendas en un solo día, con un procedimiento muy sencillo: el 50% de esas naranjas es zumo, que se utiliza para generar gas metano. Con un motor de eco-generación ese metano se transforma en energía”, comenta a Deutsche Welle  Benigno López, jefe de medioambiente de la Empresa Metropolitana de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla (Emasesa).

Con la cáscara y las semillas de descarte se prepara abono orgánico para las tierras de cultivo

La empresa de aguas cree que si se pudieran aprovechar todas las naranjas de la ciudad podrían proveer energía a 73.000 hogares sevillanos.

David Guevara, Area de Transición Ecológica del Ayuntamiento de Sevilla, está encantado con la idea y van por más.

La Alcaldía, a cargo de Juan Espadas, ya elabora otros planes alternativos: para empezar, quiere llevar utilizar esa "energía de Vitamina C" en el transporte público. Y dice que la revolución naranja recién comienza en el siglo XXI. 

9. mar., 2021

Dos investigadoras argentinas descubrieron más de 5.000 galaxias

 Ambito-NFORMACIÓN GENERAL0 9 Marzo 2021 - 11:45

Las cordobesas Laura Baravalle y María Victoria Alonso encabezaron el proyecto internacional del Instituto de Astronomía Teórica y Experimental (IATE). Con su descubrimiento lograron establecer las posiciones, colores, morfología y tamaño de las nuevas galaxias.

 

Dos investigadoras argentinas descubrieron más de 5 mil galaxias. Se trata de las cordobesas Laura Baravalle María Victoria Alonso, quienes encabezan un proyecto internacional del Instituto de Astronomía Teórica y Experimental (IATE).

Según informó Hoy Día Córdoba las investigadoras iniciaron el proyecto en el año 2012 y tras casi una década de trabajo lograron identificar 5.563 galaxias, de las cuales sólo unas pocas decenas habían sido reconocidas previamente.


El trabajo de Baravalle y Alonso fue realizado junto a un equipo del IATE y científicos de la Universidad Católica de Chile, la Universidad de La Serena y de Atacama en Chile. Los resultados, en tanto, fueron presentados en la revista Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

Las investigadoras lograron con su descubrimiento establecer las posiciones, colores, morfología y tamaño de las nuevas galaxias.

“En el óptico, antes no se podían ver los objetos que están detrás de nuestra galaxia. Las personas que hacemos astronomía extragaláctica estudiamos todo el cielo menos esa zona. Entonces, la realización de este catálogo es un hecho muy importante”, sostuvo Alonso, investigadora del CONICET y docente de la Universidad Nacional de Córdoba.

Baravalle, quien dedicó su tesis de licenciatura, su doctorado y posdoctorado a este proyecto, añadió: “Además, como resultado, lo primero que obtenemos son números que indican las posiciones, pero cuando vamos a ver la imagen y aparece una galaxia, es increíble ¡De todo el proceso, sale un objeto que está ahí y nadie vio! Es la parte más linda”, concluyó.

23. nov., 2020

Infobae 23/11/2020

Descubren un nuevo compuesto con un potente efecto antitumoral promisorio en cáncer de hígado

Investigadores de la Universidad Austral y el Conicet publicaron su hallazgo en la revista de la Sociedad Británica de gastroenterología, realizado a más de 800 pacientes con hepatocarcinoma, el cáncer hepático primario más frecuente. En qué consiste el avance

La incidencia y mortalidad del hepatocarcinoma se encuentran en aumento a nivel mundial (Shutterstock)

El Laboratorio de Terapia Génica en Hepatología del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional (Universidad Austral/Conicet) publicaron un trabajo en la revista GUT, el journal oficial de la sociedad británica de gastroenterología, realizado a más de 800 pacientes con hepatocarcinoma, el cáncer hepático primario más frecuente.

La incidencia y mortalidad del hepatocarcinoma se encuentran, lamentablemente, en aumento a nivel mundial. Y los tratamientos para su curación, como el trasplante o la cirugía, muchas veces no pueden aplicarse dado que la enfermedad se encuentra en estado avanzado. Por otra parte, si bien hay muchos avances en el empleo de la inmunoterapia -los llamados inhibidores el punto de control- es necesario desarrollar tratamientos novedosos y más eficaces, especialmente en pacientes con la enfermedad tumoral avanzada. La pandemia de COVID-19, además, impactó negativamente en los pacientes con cáncer en general y hepatocarcinoma, en particular, ya que muchos de ellos no asisten a sus controles habituales, tanto para recibir tratamiento como para acceder a un diagnóstico precoz, en los pacientes en riesgo.

Es importante destacar que la gran mayoría de los pacientes con hepatocarcinoma tienen cirrosis subyacente, una enfermedad que predispone a su aparición. Lo recomendado, para todo paciente con cirrosis es, al menos, un control semestral que incluye una ecografía hepática. Así, las posibilidades de un diagnóstico precoz son reales, y se puede aplicar un tratamiento curativo.

En busca de nuevas terapias para el hepatocarcinoma, el Laboratorio de Terapia Génica en Hepatología, del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional, Universidad Austral-Conicet (IIMT) trabaja desde hace más de 15 años en el desarrollo de nuevos tratamientos complejos para esta enfermedad. Recientemente, la revista GUT publicó un trabajo realizado por el equipo de investigadores del IIMT, sobre el papel de RAC-1 en pacientes con hepatocarcinoma. El estudio estuvo liderado por el doctor Guillermo Mazzolini, director del laboratorio y los doctores Juan Bayo y Esteban Fiore, compartiendo la primera autoría del trabajo.

RAC-1 pertenece a lo que se denomina familia de RHO GTPasas. Las RHO GTPasas son una familia de interruptores celulares que actúan como nodo que nuclea diversas vías de señalización involucradas en el desarrollo de tumores. Luego de la activación de varios miembros de esta familia de GTPasas se desencadenan una serie de procesos entre los que se incluyen la proliferación y migración celular necesaria para el crecimiento del tumor y la invasión a distancia, o sea las metástasis.

“En este trabajo, analizamos datos de más de 800 pacientes con hepatocarcinoma y buscamos miembros de la familia de RHO GTPasas que pudieran estar relacionados con la agresividad de los tumores. Este análisis nos permitió identificar a RAC1, un miembro de esta familia que presenta aumentada sus niveles en los tumores y que correlacionan con un peor pronóstico (peor sobrevida) en los pacientes, cuando se encuentran en cantidades elevadas”, destacó Mazzolini. Y agregó: “Además, vimos que cientos de genes que se encuentran relacionados con hepatocarcinomas más agresivos, veían aumentada su expresión a mayores niveles de RAC1”.

El hallazgo permitió proponer a RAC1 como un blanco terapéutico para el tratamiento del hepatocarcinoma. A continuación, y en colaboración con el grupo liderado por la doctora Julieta Comin, perteneciente al Departamento de Ingredientes Activos y Biorrefinerías del INTI, se evaluó, en modelos experimentales de hepatocarcinoma, un nuevo grupo de inhibidores de RAC1 que se sintetizan de forma sencilla y económica.

(Shutterstock)

“Tras testear con éxito distintos inhibidores de RAC1, identificamos que un nuevo compuesto llamado 1D-142 presentaba un potente efecto antitumoral, tanto en cultivos celulares, como en modelos animales de hepatocarcinoma”, sostuvo Mazzolini. Asimismo, en los modelos de hepatocarcinoma desarrollados en ratones, se encontró no sólo la disminución del tamaño tumoral y el número de metástasis intrahepáticas, sino también un incremento notable en la sobrevida de los animales.

El tratamiento con 1D-142 revierte, en parte, los patrones de expresión génica que se relacionan con tumores más agresivos, permitiendo proponer su utilización en pacientes con enfermedad avanzada, que naturalmente son los que tienen mayor necesidad de nuevas terapias.

Cabe destacar que los resultados corresponden a la experimentación pre-clínica, y resta transitar un camino importante para poder trasladar estos resultados a la práctica clínica diaria.